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En CORTIJO ALBARRACÍN tenemos como objetivo prioritario conseguir cada
año la máxima calidad para nuestro producto: aceite de oliva virgen extra.
Para cumplir fielmente con dicho objetivo de máxima calidad, ponemos a
disposición del producto final todos los medios necesarios en cada uno
de los procesos que conforman la fase de elaboración.
Recolección del fruto.- Las aceitunas florecen en primavera y su fruto
se va desarrollando a lo largo del verano y otoño.
Teniendo
en cuenta que nuestras aceitunas se destinan al aceite de oliva virgen
extra, su recogida se realiza en los meses de septiembre y octubre.
La recogida se realiza exclusivamente a mano con objeto de no dañar
el fruto. |
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Transporte a la fábrica.- Las aceitunas recolectadas se transportan
a la fábrica, ubicada a escasos kilómetros de la finca, comenzando
de forma inmediata con el siguiente paso del proceso de elaboración.
Lavado.- Las aceitunas
una vez depositadas en la línea transportadora de la fábrica, son sometidas
a un proceso de ventilación por corriente de aire para separar las hojas
que las acompañan, y su posterior lavado con agua corriente garantizando
así la máxima higiene de la materia prima.
Molienda.- Una vez lavadas las aceitunas se someten a un proceso de
trituración del fruto transformando las mismas en una masa.
Almacenamiento.- El aceite obtenido se almacena en tanques de acero
inoxidable, ubicados en la propia fábrica, quedando así el producto listo
para el envasado. Todo el proceso de elaboración, que se realiza en un
plazo de 24 horas, se desarrolla mediante procedimientos exclusivamente
mecánicos, con los máximos controles de higiene, obteniendo así un producto
totalmente natural y de máxima calidad.
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